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La Jornada del Cuidador
Añorando los Viejos Tiempos y Aprendiendo a Separarse
(Longing for Old Ways and Learning Detachment)

 

Muchos cuidadores añoran los “viejos tiempos “ – la manera en que las cosas eran antes que una enfermedad se apoderara del primer lugar en sus vidas. Ellos se lamentan por la gente que ha cambiado a causa de una enfermedad. La relación entre el cuidador y el paciente cambia al incluir la enfermedad y la dependencia. Martha O. Adams, la autora de La enfermedad de Alzheimer: Un llamado de Coraje para los Cuidadores, describe estos sentimientos como una “ vaga conciencia de cierta profunda, conmoción inquietante, un retroceso. Fue el principio de la separación”.

La separación es el desafío de dejar a la persona saludable atrás y aceptar a la persona que está enferma. La mayoría se resiste a esto por un tiempo. Una nueva relación esta siendo desarrollada para aceptar los cambios.

A lo largo de nuestras vidas, voluntariamente o involuntariamente nos separamos del hogar, amigos, trabajos y la familia y a su vez, abrimos tiempo y espacio a nuevos afectos.


Los cuidadores se enfrentan con separaciones involuntarias que ellos deben llegar a aceptar. Necesitan reconocer que aunque ellos no tienen alternativa, este no es el fin. Separarse de la persona que fue – y aprender una nueva manera de relacionarse con alguien que puede ser aún esposa, madre, esposo, padre – es un duro trabajo.


Un ejemplo – El cuidador Joe deja a su esposa, Ethel, que se vista aunque lo que ella elige ponerse no se compara a la manera que ella acostumbraba antes de la enfermedad. En lugar de enojarse y cambiar su ropa, Joe aprende a no criticar sus logros. Joe extraña mucho a su antigua Ethel, pero él reconoce q ue esta es quien Ethel es ahora.


Mientras reconstruyen sus vidas, los cuidadores pueden experimentar una nueva libertad y valentía con los cuales los nuevos cambios se pueden desarrollar. Agradecidos por los buenos recuerdos y los afectos especiales que sentían (y que continúan sintiendo en diferentes maneras), ellos avanzan hacia esa libertad y los próximos afectos.


Adams dice, “Aunque aún peleo algunas veces con los demonios del ‘porqué’ y ‘que tal sí’, nosotros nos enfrentamos cada vez menos mientras mi foco de atención se vuelve más comprometido con “ahora” y “cómo” “.

Este es el deseo de todos los cuidadores.